
martes, 4 de mayo de 2010
Homenaje a Dionisio Alvarez Cueto

miércoles, 10 de febrero de 2010
(Puedes leer la historia desde el principio en la etiqueta "Historia de una historia inconclusa que concluye)
El experimentado sargento, a una simple señal, desplegó a tres cazadores que espoleando sus caballos rápidamente rodearon la sombra, uno de ellos logró atraparla.
-¡Es un chiquillo señor!- gritó el sargento mientras sujetaba al zagal por la chaqueta y lo arrastraba en volandas junto al caballo, mientras aquél no dejaba de luchar para intentar zafarse de la ferrea mano que le aferraba..
-¿Que haces aquí?- le preguntó Edmón en un entendible español- ¿como te llamas muchacho?
Uno de los cazadores le mostró a Mercier el trabuco que el chico llevaba a la espalda.
El teniente cogió el arma y lo observó detenidamente, era un arma hosca, brutal, como el carácter de los españoles con los que se había enfrentado, el ánima se abría como una boca temible que adivinaba la muerte que esparciría cuando bramara…Mercier ya los había visto esparcir muerte a manos de las partidas de guerrilleros.
-¿Como te llamas chico?-insistió Mercier mientras hacía un gesto al sargento para que aflojara la presa que ejercía sobre el muchacho.
- ¡Malditos seáis gabachos!-gritaba el chico mientras peleaba por zafarse del sargento- Me llamo Malaquias de Blas y os juro que acabaré contigo y que vengaré la muerte de mi madre...
Mercier lo miró, miró nuevamente las columnas de humo, y recordó la blanca camisola manchada de rojo de la mujer a la que había disparado y los ojos sin vida que una vez más le trajeron a su atormentada mente los de aquél chico en Madrid que aún tenían vida cuando le miraron clamando clemencia.
-¡Dejelo sargento!, no es más que un chiquillo...
El veterano sargento, resignado, bajó al chico al suelo, sin llegar a liberarlo.
- Mi teniente, en esta maldita tierra no hay un jodido español que no sea capaz de matar a un francés...-concluyó el sargento soltando al chico, al tiempo que este salía corriendo haciendo un ostentoso gesto de insulto.
Mercier hizo un gesto a su subalterno.
-Vamos Sargento, volvamos, aún queda mucha sangre por derramar, pero para mi ya es suficiente por hoy.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
domingo, 13 de diciembre de 2009
(Puedes leer la historia desde el principio en la etiqueta "Historia de una historia inconclusa que concluye)
A la vista de la situación, El Emperador había dado órdenes concretas a su Estado Mayor, al tiempo que se dirigía hacia Boceguillas: El día 30 y tras haber tomado Sepúlveda, se atacaría el paso de Somosierra, único obstáculo que quedaría para llegar a Madrid y reponer a su hermano José en el trono de España, quién se había visto obligado a salir de la Capital tras el desastre de Bailen, por lo que el grueso de las tropas, con la Guardia Imperial incluida, se dirigirían hacia la Sierra con la intención de tomar la Capital.
El teniente Mercier, junto con sus hombres, e incorporado al resto de las fuerzas francesas, cruzó nuevamente el Riaza, pasando otra vez por las cercanías de donde se había producido la emboscada a su destacamento, pero esta vez lo hacía con el resto de la Gran Armee.
Al mirar a lo lejos pudo divisar una espesa nube negra que se formaba por la columna de humo y haciendo una seña a varios de sus hombres se dirigió hacía la misma. Sabía lo que era aquello. Era la respuesta del Emperador.
A lo lejos, pudo apreciar una vez más, el horror de la guerra. No se acostumbraba a ello. Casas y campos arrasados por el fuego, y llantos y quejidos que se escuchaban en la distancia, y que indicaban la violenta muerte de los hombres de la zona. Valdeherreros había dejado de existir, sin embargo, y paradójicamente, a unos cientos de metros se veía la torre de la pequeña ermita que al parecer, no había sido objeto de ataque de la soldadesca. Decidió acercarse nuevamente, y junto a una docena de sus hombres, se apartó de la columna en dirección al pueblo, o de sus restos...
Embutido en sus pensamientos, escuchó un chasquido y una sombra se ocultó a pocos metros entre los arbustos...
jueves, 26 de noviembre de 2009
VII EXPOSICION MINIATURAS MILITARES.
El viernes 27 a las 20,00h en el Centro Cultural Pablo Picasso de Torremolinos, tendrá lugar la inuguración de la VII Exposición de Miniaturas y Maquetas Históricas exposición en la que participo con algunas de mis figuras. Quedais todos invitados al evento, en el que se disparará una réplica de un cañón napoleónico y ...habrá una representación de recreadores históricos vestidos de época. Pueden ir niños.sábado, 14 de noviembre de 2009
Haciendo de Jack el Destripador
Pero como hay otro refrán que dice "no hay mal, que no solucione un modelista" (¿o era "que por bien no venga?"), bueno, pués volví al caballo original de la pieza de Andrea, y empecé a darle vueltas al tema a ver como podía solucionar con el menor daño posible el tema de la pata derecha....
Y hay que ver que hay refranes para todo, aquél de "quién tiene un amigo...seguro que le va a pedir un favor" (¿o era "tiene un tesoro"?), pues eso, que me acordé del maestro de la ingeniería miniaturesca y maquetística, el "Q" de James Bond aplicado a nuestro Hobby, José Manuel Clavero, y ala, José Manuel, a ver si puedes cortar por aqui y por allí, y bueno, el resultado ha sido el que veis en la foto, preparado para meterle mano con los detalles (ya sabeis, limas, lijas, cutter, pegamentos, etc.) Desde aquí, Gracias José Manuel.
Pero bueno, mejor os dejo las fotos del proceso:
domingo, 8 de noviembre de 2009
Martín no la veía de esa manera, los franceses intentaban mantener las formaciones pero les resultaba practicamente imposible, y una vez tras otras se veían obligados a replegarse, por cada metro que avanzaban, las fuerzas guerrilleras les hacían retroceder sobre los cadaverés de sus propios compañeros.sábado, 7 de noviembre de 2009
Esto fué amistad y sosiego y lo demás tontería...

lunes, 2 de noviembre de 2009
A sus pies, como un saco, cayó la mujer que hacía pocos minutos aún estaba sirviéndoles bebida y comida, su camisola blanca ahora estaba cubierta de una mancha de color oscuro aún humeante por la quemazón de la pólvora que poco a poco se volvía carmesí...Mercier apenas la miró, sin embargo, los ojos sin vida de aquella mujer se clavaron en los suyos, y de repente, en aquellos ojos, como un sortilegio volvieron a aparecer los de aquél muchacho...aquella noche...aquella maldita noche de Mayo...en Madrid...
Los disparos de arcabuz se oían a sus espaldas cuando picó espuelas detrás del resto de sus hombres hacia el bosque, para cruzar el río.
Había que informar.La emboscada en aquél lugar podía ser sencillamente una escaramuza, pero después de lo que hasta entonces había visto en estas tierras, y con la rapidez que se movían los españoles y el conocimiento del terreno, también podían ocultar un fuerte contigente de aquellos malditos civiles,... "guerrilleros" se llamaban a ellos mismos, que podrían frustar los planes del Emperador, y que después de apenas seis meses de campaña, habían conseguido aterrorizar los corazones de las más altivas tropas de la Gran Armée por su crueldad y fiereza...
No sabía cuantas bajas había sufrido su pelotón pero había visto caer al menos a dos de sus hombres y en la lejanía, al volver la cabeza pudo observar como aquellos partisanos se avalanzaban sobre un tercero que apenas había podido subir a su montura, derribándolo del caballo, y haciendo rodar por tierra a jinete y jaco...
La cara le hervía, y al mismo tiempo la sentía húmeda, posiblemente sería la humedad de su propia sangre, o quizás de la salpicada de aquella mujer resbalando por su cara, pero ahora no había tiempo, ahora solo era tiempo de poner terreno de por medio y salvar la vida...más tarde, informaría sobre lo sucedido...